domingo, 30 de enero de 2011

LOS NIÑOS VEN. LOS NIÑOS HACEN


El ser humano aprende por ensayo y error, prueba una acción y observa si es válida, si funciona, la utilizará en otra ocasión, si no, intentará otras hasta dar con la solución correcta. También aprendemos “imitando” la conducta de los demás. A esta forma de aprendizaje se denomina aprendizaje vicario o social. El aprendizaje vicario nos permite aprender viendo a otras personas con las que nos identificamos, realizar conductas determinadas sin necesidad de práctica. Si el resultado de esas conductas para las personas que observamos son positivas las “imitaremos” y adquiriremos la nueva conducta y si la consecuencia es negativa, evitaremos esa conducta.

Cuando nacemos somos como un libro en blanco en el que iremos escribiendo nuestra vida. Allí quedarán registrados nuestros hábitos, costumbres, ideas, creencias, deseos, aversiones, ilusiones y frustraciones… en todo este proceso iremos dando forma a nuestra personalidad y nuestra identidad como persona única. Aunque para llegar a serlo iremos ensayando y errando, e iremos imitando modelos importantes para nosotros. Nuestros padres son los modelos primarios y primordiales para nosotros. Nos nutrimos de ellos física y psicológicamente, son nuestro soporte, nuestra guía y nuestro cobijo. Como padres debemos tomar conciencia de lo importante que es tener un hijo y la responsabilidad que esto supone. Y como hijos, conocer las limitaciones de nuestros padres y conseguir con el tiempo deshacernos de aquello “heredado” que no nos ayuda en nuestro crecimiento y guardar todo aquello que sí nos ayuda.

Otro modelo que seguimos es el que nos ofrece la escuela con sus profesores y los conocimientos y comportamientos que nos transmiten. También a lo largo de nuestra vida nos vamos modelando constantemente a través de lo que nos muestran los medios masivos de comunicación en general y del intercambio constante con los demás.

Sin embargo, la influencia mayor la recibimos cuando somos pequeños, somos como esponjas y estamos ávidos de conocimiento para entender lo que nos rodea y para ser aceptados por los demás, sobre todo por nuestros padres.

Por esto es tan importante no olvidar que los adultos somos el espejo en el que los niños se van a reflejar y a quienes van a querer parecerse…

HAZ QUE TU INFLUENCIA SEA POSITIVA

¿Qué les estamos enseñando?, es la pregunta que nos plantea este breve e impactante vídeo que queremos compartir con vosotr@s, realizado para la Australia’s National Association for the Prevention of Child Abuse and Neglect.


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